Citroën GS: un compendio tecnológico de los años 70

Posted on diciembre 14, 2008
Filed Under Cásicos, Coches de todos los tiempos, Diseño de vehículos, General | Leave a Comment

El Citroën GS fué el primer vehículo de producción en incorporar suspensión hidroneumática de serie. Este era solo uno de los muchos encantos que escondía el modelo francés.

Citroen GS pallas

El GS es un vehículo del segmento C que estuvo en producción desde el 1972 al 1986, situándose justo en el escalon inferior al también mítico Citroën DS. Fué muy popular y apreciado en su país natal (Francia), pero también en Alemania, España, etc.
Al año de su aparición, el Citroën GS gana el premio al Coche del Año, siendo el primer Citroën en llevarse este premio justo en la época dorada de la marca.

Desde 1980 hasta su desaparición el modelo pasó a denominarse GSA, siendo algo más que un rediseño exterior
. Era ligeramente más largo, incluía un nuevo motor para elegir y un rediseño interior espectacular. También traía como novedad los parachoques de plástico, muchos menos agresivos y dóciles a la hora de aparcar “de oido”.

Citroen GS

Se vendió en carrocería de tres, cuatro, cinco puertas, familiar e incluso furgoneta. Su volumen de producción fueron 1.896.742 unidades (GS) y 576.757 unidades (GSA) hasta su sustitución definitiva por el Citroën BX. Sus acabados fueron: Special, Club, Pallas y el deportivo X1 y X2 (en el GSA hubo version X3).

Estaba impulsado por motores de entre 1015 y 1299 centímetros cúbicos, que desarrollaban potencias entre 55 y 65 CV, aunque también existió una versión con motor rotativo tipo Wankel de nada menos que 107 CV que apenas se llegó a producir.
Todos los motores de 4 pistones estaban refrigerados por aire y eran de construcción tipo bóxer. Emitían un sonido muy característico fácilmente reconocible incluso por novatos del mundo del motor.

Incluía frenos de disco en las cuatro ruedas (los delanteros integrados a la salida de la caja de camios para evitar pesos no suspendidos en las ruedas delanteras) y una central hidráulica que gobernaba la suspensión (paralelogramo deformable delante, brazos tirados detrás). Esta combinación se demostró muy efectiva tanto por confort como por maniobrabilidad haciendo del GS un vehículo muy equilibrado.

El diseño de su interior fué también una revolución, sobre todo en el modelo GSA. Si bien al poco de salir sus interiores fueron criticados por problemas de calidad, ajustes y acabados estos detalles se fueron corrigiendo y acabó convenciendo.
El salpicadero tenía un diseño inédito para el momento, y en la versión GSA parecía más una nave espacial que un coche (ver video a continuación) con displays de colores y enormes satélites plagados de botones.


Contó con agresivas campañas de marketing, algunas impensables hoy en día como éste anuncio en el que el afortunado dueño realiza una conducción marcadamente agresiva después de haber paseado tranquilamente a un anciano con todo el confort del mundo

Sin duda eran otros tiempos, tanto para la sociedad como para Citroën

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