La correa de la distribución es algo muy temido por los usuarios de automóvil, ya que su rotura puede producir daños muy graves en el motor hasta el punto de dejarlo inservible.

Hacer un manteniminento preventivo del automóvil es básico para alargar su duración. Respetar escrupulosamente los plazos que marca el fabricante para la correa de distribución es fundamental.
Esta correa es temida por dos motivos: primero, porque su fallo o rotura puede acarrear una avería gravísima y segundo porque su sustitución suele ser bastante cara.
La sustitución se encarece enormemente por la cantidad de mano de obra que requiere, no por el elemento en si. Hay coches, como el Volkswagen Passat o el Audi A4 por ejemplo, en los que incluso hay que desmontar los faros y algunos elementos más.

Por eso, siempre que llegue el cambio de correa de distribución es recomendable cambiar los rodillos, tensores, correa de accesorios, etc. Incluso deberíamos revisar la bomba de agua y al menor síntoma de fatiga (o si lleva ya muchos km acumulados) sustituirla también, en previsión de que falle a los pocos Km.
Igualmente, ante cualquier intervención que suponga desmontar dicha correa, es evidente que deberemos de ponerla nueva, para aprovechar el costo de la mano de obra