La paradoja del coche eléctrico

Posted on junio 30, 2010
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Los transportes son cada vez más limpios. La llegada del coche eléctrico va a suponer que se dejen de quemar miles de toneladas de dióxido de carbono. Nuestro planeta lo agradecerá. Sin embargo, no todo es tan color de rosa (o de verde) como lo pintan.

Así, si miramos entre los coches más vendidos del pasado año en España en las distintas categorías, el que menos consume es el líder de los polivalentes, el Seat Ibiza, que en su versión más ecológica emite 99 gramos de Co2 por kilómetro.

Actualmente los coches híbridos, los más comunes, aún emiten una media de 89 gramos por kilómetro. Una cifra que, claro, bajará en cuanto el parque automovilístico sea 100% eléctrico. ¿A cuánto? A 45 gramos por kilómetro. ¿Cómo es esto posible?

Pues se debe a que en España, aún una buena parte de la energía eléctrica proviene de centrales de carbón, por lo que la recarga del coche tiene un coste para la atmósfera en forma de consumo eléctrico proveniente de dichas centrales. Por suerte, la normativa europea nos obligará pronto a que el 40% de nuestras centrales usen energía renovable, lo que bajará la media de emisiones a 30 gramos por kilómetro.

Comments

One Response to “La paradoja del coche eléctrico”

  1. Rodrigo on junio 30th, 2010 10:39 am

    Pero no sólo hay que mirar el CO2, cuyo efecto es anivel global y sobre el clima, no sobre la salud. Actualmente las grandes ciudades tienen contaminación en el aire debido a NO2 y partículas, emitidas también por los motores de combustión. Si los coches fueran eléctricos, esto desaparecería y el aire de las urbes, donde vive la mayor parte de la población, sería mucho más sano.

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